No hace falta que pase nada, simplemente pasas página.
Cuanto más lees más deprisa aprendes a hacerlo, llega un momento en el que las páginas pasan sin que lleguen a notarlo tus dedos, aún así acabas notándolo, te duelen los ojos.
Lees y lees, llegas a acabar las oraciones sin necesidad de leerlas, todo se repite tarde o temprano. Es difícil que algo te sorprenda, y si lo hace no quieres admitirlo, esperas que falle algo, que te recuerde a algo que ya has leído, en algún momento errará, y dejará ver que es como todo lo que ya has visto, con un poco de suerte te darás cuenta pronto y podrás parar de leer, o igual eres como yo, que acaba un libro aunque no le guste, mantengo la esperanza en que me sorprenda.
La vida es el libro que edita uno mismo, pero en el que escriben muchos, llenemos páginas de letras, de palabras, de vida…

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