martes, 8 de junio de 2010

Cuentos para Rosa


Pereza será el titulo del libro q escribiré dentro de 100 años, porque es lo único que hace q no haga nada aquí.

Dejemos de echarle la culpa al cansancio, aunque existe, es pura pereza, es el no saber por donde empezar, es querer intentar ordenar el caos.

No es solo aquí donde se refleja este pecado, he dejado de contarme cuentos.

Soy insomne desde niña, por eso mi madre me enseñó a leer con poco más de tres años, ella tendría la esperanza de q eso me atontaría, y lo que consiguió fue volverme adicta a las letras.

Cuando se hacía tarde, mi madre me apagaba la luz para q no siguiera leyendo, y yo como seguía sin dormir, comencé a contarme el libro a mí misma, es decir, cada noche lo continuaba imaginando lo que ocurriría, al día siguiente el cuento desaparecía al no parecerse al argumento real del libro, pero esa noche me había ayudado a conciliar el sueño.

Así comencé a contarme cuentos.

Casi todas las noches, durante todos los años que mi memoria procesa, me he contado un cuento antes de dormir, planificando mi día, imaginando como sería si pasará esto o aquello, como la lechera del cuento, dejaba volar mi imaginación.

Ahora llego a la cama, me tumbo, miro mi techo no estrellado, y dejo q el sueño me tome, ya no me cuento historias.

No sé si es q nada me ilusiona, o no tengo ganas de imaginar, no sé pero he de volver a ello.

Érase una vez q se era...

No hay comentarios:

Publicar un comentario