Sigue costándome estar.
Quien me conoce realmente lo notará. Supongo que no quiero más problemas. Aunque haya uno solo escondido en medio de la felicidad, no lo quiero.
Si no estás hay menos posibilidades de que te encuentren. Hay algunos que se te tiran encima solos, cuanta menos gente deje entrar menos posibilidades hay que alguno entre con ellos.
Ya, yo no soy así. O no lo era. Quizá me he perdido a mí misma, pero ahora tampoco tengo ganas de jugar al escondite.
Pero uno no se puede esconder tanto, siempre te encuentran.
Habrá que empezar a contar… uno…dos…tres…cuatro…

No hay comentarios:
Publicar un comentario