martes, 8 de junio de 2010

¿Estás Ahí?

Dicen que la distancia es el olvido, pero yo no concibo esa razón…

El olvido lo elige uno o su inconsciente, uno decide olvidar por propio deseo, ya sea por rencor, dejadez o por aligerar la carga que un recuerdo nos trae.

Nuestro inconsciente decide solo, intenta almacenar en el rincón más oscuro de nuestra mente lo que considera q puede dañarnos, o quizás, y solo quizás, lo que cree que puede mostrarnos algo que realmente no queremos ver.

Me estás olvidando.

No sé porqué, y cada día tengo menos ganas de buscar respuestas. Tú te alejas y yo no voy a buscarte. Tú lo asumes y yo me niego a creerlo. Me dueles demasiado.

Sí, seguro que recuerdas las mil y una que nos han unido, eso es imposible olvidarlo. Pero tampoco se olvidan las preposiciones y no por eso las queremos en nuestro presente.

Ayer llovió, mañana estaré cansada, hoy alguien será responsable de que no pueda ser.

Esto pasa, lo sé, es algo que llevas oyendo toda la vida, que incluso te ha sucedido a ti misma con otra personas, pero que piensas que en vuestro caso no pasará. Es como una leyenda urbana absurda que alguien te cuenta y que tras oírla vuelves la mirada y ves en esos ojos ese suspiro de relajación que dice que no tiene sentido siquiera pensarlo.

¿Ya ha pasado?

No voy a mover ficha, no me quedan peones, y sé, soy consciente de que no los he gastado contigo, que han sido otros los que se comieron esas piezas, pero lo siento, siguen sin quedarme y no puedo jugar más, tengo que guardar lo que me queda para mí, no puedo arriesgarme a perder más. Prefiero quedar en tablas.

Tu me olvidas y yo empiezo a imitarte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario