martes, 8 de junio de 2010

Cierra

A veces la gente es sutil, prefiere no decir las cosas, prefiere q las digan otros y solo confirmarlas o callar y otorgar, yo no soy así, uno de mis peores defectos es no saber callar, el dejar que mis sentimientos fluyan y escapen solos de mi boca, mil veces me he arrepentido de ello, y sé q dos mil veces más me arrepentiré, pero me seguirá pasando.

Hace unas horas tuve esa conversación, una en la que yo dije y otro otorgó, una en la que el silencio dio constancia de lo que yo ya sabía. Lo peor de todo es que no me equivoqué.

Hay gente que se cierra a los sentimientos, piensa que es la mejor manera de no sufrir, eso no es cierto, la soledad puede doler más. Además de ello, acaba siendo una excusa hacia el resto de la gente, es una forma de evitar a los otros, cuando se encuentra a alguien especial todo eso se olvida, el miedo a sufrir se duerme.

Hoy no es el día, ese día está cerca pero no es hoy, la puerta está a punto de cerrarse, supongo q no definitivamente, hay un vínculo muy bello que no hay porque matar.

Pero la puerta la cerraré, será necesario, la mejor manera de olvidar algo que no existió y de romper las ilusiones que se crearon, es cerrarla.

Quizá solo por un par de días, quizá hagan falta diez, igual hace falta que otro abra otra puerta que me haga olvidar esa.

Puede ser que cuando intente abrirla ya no pueda, puede que la hayan cerrado desde el otro lado, espero que no sea así, pero he de arriesgarme, a mí sí me preocupa el dolor. Yo sí sigo creyendo en la magia, yo sé que a veces los trucos fallan, pero si no pruebas nunca sabrás si saldrá bien o no. El conejo esta vez no salió de la chistera, al menos intenté encontrarlo, eso sí, no dejaré que me muerda.

Cerraré la puerta, pronto, aunque hoy he sabido soportarlo, a mí sí me preocupa el dolor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario