martes, 8 de junio de 2010

Golpea

Sabes Gabriel, me recuerdas ese cuento del niño que se dio un golpe y que como era demasiado pequeño para reírse y demasiado mayor para llorar, se quedó en silencio, sin saber que hacer, y así pasó la vida entera. Sin reír ni llorar.

Y se convirtió en un hombre desesperado.

Solo quiero caminar. 2008

No hay comentarios:

Publicar un comentario