martes, 8 de junio de 2010

Principio y Fin

Este blog empieza y acaba en Junio.

He sacado todo lo que se podía de aquel otro que me acunó durante tantos años, allí se quedan conmigo secretos, momentos y palabras que sacándolas de allí no tienen sentido.

Haciendo esto me obligo a no reciclar más, a que lo nuevo acuda al rincón del fregadero, y a que lo que escribí en su momento, se mantenga aquí que es donde siempre debió estar.

De Septiembre de 2006 a Noviembre 2009.

Principio y Fin.

Sea donde sea he de volver a escribir.

Ya

Haces algo que no deberías hacer, lo sabes pero aún así, lo haces.

En ese momento no te paras a pensar en el error que estás cometiendo, pero tranquila, el error está ahí, y los errores se pagan, y a veces muy caros.

Es lo que hay, grandes errores, grandes castigos, grandes perdidas. Pero todo tiene su punto, final o seguido y eso si que has de escogerlo tu misma. Si te decides por el final puedes perder mucho, si te decides por el seguido, puede doler más.

El dolor se supone que nos hace más fuertes, yo estoy bastante harta de fortalecerme, pero mira, aquí seguimos, sin callos en las manos pero con la espalda más dura del mundo, con lágrimas que salen solas porque tu lagrimal no sabe controlarse, y sabiendo, porque sí, lo sabías, que esto es lo que tenía que pasar.

Hay que asumir lo que se hace, cargar con sus consecuencias, aceptar la derrota en una guerra que no querías ganar, pero en la que te gustaba participar, y terminar, como siempre aunque no quieras, llorando sin darte cuenta.

Sabías lo que querías, bueno, querías demasiado, y no se puede tener todo, y lo has tenido. Pero esas cosas no duran, se te escurren entre las manos, y a tí se te ha escurrido todo. Ya has decidido quitar algunas cosas, otras se te caen y otras terminarán yendose solas aunque esa marcha duela menos que las que se te han caído.

Bueno, da igual, no me apetece más, no tengo ganas de escribir, ni de llorar, ni de sentir.

Octubre

El mes se acaba, el Otoño ha empezado...

El sol sigue aquí, dicen que se ha quedado más de lo habitual, ahora no molesta, es casi agradable, aunque mi corazón sigue prefiriendo la lluvia, y también me la ha traído este mes.

Me encanta cuando se siente frío a primera hora de la tarde. Sí, no me gusta abrigarme en ese momento, me gusta como se eriza mi piel, me encanta tener esa sensación de frío. Lo único aceptable para calmarlo son los abrazos.

Los abrazos en esos momentos son perfectos, no buscan ser carnales, pero sin querer consiguen que la piel se estremezca, consiguen convertirse en una sensación tras otra.

En Octubre los árboles se desnudan o se oscurecen, el cielo tiene un azul más especial, el sol lo ilumina pero no lo ciega, deja ver mejor su luz.

La noche llega antes, yo nací de noche, vivo de noche, ¿sueño de noche?

Este mes ha llegado como siempre, maravilloso con sus cambios, con su lluvia, con su noche.

He crecido, en cifras y en experiencias, he crecido como persona, no sé si para bien o para mal. Pero afortunadamente, Octubre, no ha pasado sin dejar huella.

Me encanta la playa en Octubre, las huellas se quedan y no las pisotea una masa de gente absurdamente obsesionada por tomar el sol. El mar huele a mar y no a la crema del de al lado.

Las olas cantan su canción y nada la rompe, no hay chíllidos, no hay más música que la generada por ellas al romper contra la arena, esa arena en la que sí puedes dejar tus huellas. Por lo menos hasta que suba la marea.

Los árboles, la playa, el cielo, la noche, yo...

Todo es diferente en Octubre.

Duermo

Tengo sueño, hoy tengo sueño.

No suelo tener la necesidad de dormir, y si llega la acompaña el agotamiento. Diferencio la necesidad de dormir del sueño, yo casi nunca sueño, o no recuerdo mis sueños, que al fin y al cabo es lo mismo. Para mí descansar es dejar de existir unas horas.

Igual mi descanso refleja mi vida, quizá he dejado de soñar.

Siempre he hablado sola, diría q no como una loca, aunq eso podría ser discutible. Eso aún lo hago, aunque me cuesta entenderme.

Antes me contaba historias para lograr dormirme, sin voz. Soñaba sin dormir. Eso ya se ha acabado.

Me estoy quedando dormida, mañana volveré a existir.

Complacencia, no gracias

Harta, estoy harta.

No, no soy antipatica, no soy antisocial, no soy desagradable, soy yo, y no pretendo que se me excuse con ello, “es que Rosa es así y siempre lo ha sido”. No no es cierto, yo antes no era así.

Pero ya estoy harta, no se puede ser complaciente con todo el mundo.

Es que el niño…

Es que el novio…

Es que el perro que me ladra…

¡Ya!

Todos, absolutamente todos tenemos nuestros problemas, de mayor o menor envergadura y cada uno se los guisa y se los come solos. Bueno así debería ser, y así lo he hecho yo toda mi vida de dios, con novio, sin novio y con gato.

Sí, soy comprensiva, siempre lo he sido, siempre he estado para todo y para todos, a todas y cualquier hora del día, pero ya está bien.

Sí seguiré estando, eso no es problema, yo quiero a mis amigos, y no me importa escuchar o actuar, pero no me pidáis que me calle mi opinión porque eso ya es demasiado.

Y no, no estoy mosqueada, ni mucho menos, simplemente pensemos en problemas reales y dejémonos de mariconeces.

Más besos

¿Adonde iran los besos
que guardamos, que no damos?
dónde se va ese abrazo
si no llegas nunca a darlo.

Cada uno le da a los besos un significado distinto.

A mí no me gustan los besos cordiales. Esos que se dan casi por obligación. Pese a que con ello me gano ser antipática, evito darlos a la mínima. Si un beso te nace, lo das, bueno, no siempre.

Para mí un beso es la consumación de un sentimiento, ya sea amistad o cariño. Es lo que el sexo al deseo.

No, no soy cariñosa, no sé serlo, me han criado para que fuera una besucona y fracasaron con ello. Evito el contacto físico innecesario, e intento por norma dar la mano para evitar mayor aproximación.

No es que sea aséptica, no lo soy, soy reservada y coherente con mi forma de pensar, para que voy a besar si no quiero hacerlo, porque tengo que sonreír si no es lo que siento.

Sí, sé que no es común, lo siento, nunca he entrado en ninguna pauta establecida, mírame, no hay más.

Hasta hace poco esa ha sido mi pauta, pero cuando te encuentras en otro extremo es muy diferente, sí, cuando el beso te quema en la boca, y has de tragarlo. Porque sí, ahí van los besos que no damos, te los quedas, los guardas, no se los regalas a otros, no, no son los mismos.

He probado a callar mi frustración besando a quien podía, no a quien quería, y no, no es lo mismo, acallas el ego o la frustración, pero los besos siguen dentro, acumulados. Y yo ya hago bastante evitando que me envenenen y me hagan decir lo que no debo aunque quiera.

Sí, yo en los besos también acabo siendo cordial, conmigo, con quien quise besar y no pude, con los abrazos que no dí.

Fue

Pues voy a levantarme cada mañana y respirar durante todo el día, y dentro de un tiempo no tendré que recordarme que me tengo que levantar cada mañana y respirar. Y dentro de un tiempo ya no tendré que pensar que hubo una época maravillosa y perfecta.
Algo para recordar. 1993