martes, 8 de junio de 2010

Caleido

Hola Caleido

Siento no ponerme en contacto conmigo más a menudo, es culpa mía ya lo sabes, pero lo nuestro se ha debilitado, es como cuando vas al gimnasio y faltas cuatro días, el quinto no vas porque que más da un día más, ya irás el Lunes, o el Martes…

Yo siempre he dicho que pese a lo maravilloso del romanticismo, el amor surge de la necesidad, y sí, aunque no me creas aún te quiero, y no porque te necesite, puede que sea así, te quiero por lo bien que me has tratado y lo útil que has sido para mí.

Las alegrías son más llevaderas que las penas, y tú has cargado mis penas sin pedirlas.

Te han criticado por triste, por ambiguo, por desordenado, por extraño.

Sí, otra vez culpa mía, yo no sé hacerlo de otra manera, no sé quedar bien, no sé disfrazar las cosas. Puedo inventarme cuentos, pero sé que no vivo en uno.

Pese a mí resistencia a leer libros de historia, dejé que mi historia se metiera en ti y te afectara, hasta te he abandonado ingratamente.

No me disculparé, suena a mentira cuando lo haces demasiado, tampoco te prometo continuidad, solo permanencia, mientras tú me dejes, acudiré a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario