martes, 8 de junio de 2010

Capitulo Primero

Su madre se llama Margarita.

Su padre se llamaba Jacinto.

Era de prever…

Es la menor de las hermanas, todo un clan de mujeres, nunca llegó el tan ansiado varón. Ella fue la última oportunidad, cuando apenas cumplió dos meses aquel tren se llevó a su padre.

No, Jacinto no murió, o al menos no tienen noticia de ello. Pero el día que tomó aquel tren, Margarita se vistió de luto.

Rosa es la mayor, heredó el nombre de su abuela paterna, la corpulencia de su padre y la fuerza de su madre.

Violeta es la segunda, su nombre fue el principio de aquel juego, Margarita no quiso repetir el suyo, ya había seis en su familia, la abuela Marga pidió un nombre de flor, y las violetas siempre fueron su flor favorita.

Flor y Hortensia llegaron a la vez, nacieron muy chiquitas, Jacinto pensó que no aguantarían, pero la abuela Marga se trasladó a casa y con sus canciones y su leche migada las retuvo aquí.

Azucena siempre fue la favorita de papá, era igual que su madre, sus mismos ojos, sus mismos labios. Ella no quiso vestirse de luto, simplemente le olvidó. Sí, posiblemente en el olvido salió a su padre.

Ella nació la última, nadie la esperaba ya, Margarita pasaba ya los cuarenta, y Rosa estaba a punto de casarse. No les quedaban flores de nombres bonitos, o nadie quiso buscarlos, aunque su nombre lo eligió su padre, eran las únicas flores que siempre le gustaron, las que comenzaban a nacer en otoño, como ella.

Crisantema tenía su sonrisa. Aunque nunca pudo verla.

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